TEMAS CLAVE

A través de actividades de promoción y difusión (advocacy), de diseminación de información, de establecimiento de vínculos, y de capacitación y asistencia técnica, el GPI trabaja con legisladores(as), funcionarios(as) electos y demás oficiales gubernamentales de la región con la finalidad de generar un mayor nivel de concientización en el campo de la población y el desarrollo desde una perspectiva de derecho. El GPI trabaja en temas de actualidad en el área de población y desarrollo, tales como:

Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos
El Programa de Acción adoptado en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994 (CIPD) define a la salud reproductiva como “…un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con que frecuencia.” (Párrafo 7.2)

De acuerdo con la Legislación Internacional en el campo de los Derechos Humanos, los derechos reproductivos abarcan un número de derechos básicos que se encuentran reconocidos en diferentes instrumentos internacionales sobre derechos humanos firmados y ratificados por los diferentes gobiernos del mundo. Tales derechos incluyen el derecho a la salud; a la planificación familiar; a la privacidad; a la vida, libertad y seguridad; a no padecer discriminación y a estar libre de actos de violencia. El Programa de Acción también indica que “esos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre éstos y a disponer de la información y de los medios para ello y al derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva. También incluye su derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia, de conformidad con lo establecido en los documentos de derechos humanos.” (Párrafo 7.3)

La mayoría de los países de América Latina y el Caribe continúan teniendo lagunas legislativas en este tipo de temas y carecen de mecanismos efectivos que permitan monitorear y resguardar la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las personas.

Violencia basada en género
La comunidad internacional ha reconocido formalmente la importancia de desarrollar e implementar políticas y leyes destinadas a prevenir y eliminar la violencia basada en género. La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (Asamblea General de la ONU, 1993), y la Plataforma de Acción (Cuarta Conferencia Internacional sobre la Mujer, 1995) definen la violencia basada en género como una forma de discriminación que impide a las mujeres participar de forma plena en la sociedad y desarrollar su pleno potencial como seres humanos.

La violencia contra las mujeres, y especialmente la violencia sexual, resulta violatoria del derecho de las mujeres a decidir y controlar su propia sexualidad y reproducción. También despoja a la víctima del derecho a disfrutar una vida sexual satisfactoria y saludable, que constituye una parte integral del desarrollo personal y de las relaciones saludables. Aunque existen numerosas leyes en la región que abordan la temática de la violencia, aún queda mucho camino por recorrer en este tema, especialmente en lo que respecta a la implementación de la legislación pertinente y a la prevención de la violencia basada en género.

VIH/SIDA
De acuerdo con informes de ONUSIDA, en América Latina y el Caribe existen 1,9 millones de personas viviendo con VIH. Además, la subregión del Caribe es una de las regiones del mundo que ha sido más duramente afectada por la epidemia, con una tasa de infección de VIH sólo superada por África subsahariana.

El estigma y la discriminación asociados a esta enfermedad y la marginalización de las personas que viven con VIH/SIDA (PVVS) han resultado en frecuentes violaciones a sus derechos humanos básicos y han afectado a los sectores menos educados y más marginalizados de la sociedad. Resulta de suma importancia aumentar los niveles de apoyo a los programas destinados a combatir el VIH/SIDA, especialmente entre los adolescentes, de manera tal de poder combatir de manera efectiva la epidemia en la región, incluso a través de la aprobación de leyes y reglamentaciones que promuevan la educación pública sobre este tema y la prevención y el tratamiento de esta enfermedad, de manera tal de resguardar los derechos y el bienestar de las personas afectadas.

Adolescentes
Casi la mitad de la población de América Latina y el Caribe es menor de 20 años de edad y un tercio de las adolescentes menores de 20 años ya han dado a luz. Las leyes y reglamentaciones específicas sobre la salud sexual y reproductiva de los adolescentes desde una perspectiva post-Cairo y post-Beijing aún son demasiado incipientes en la región, aunque se están logrando avances notables en la actualidad. Un puñado de países ha marcado el rumbo en este campo, dando ejemplos importantes de un enfoque legislativo más comprensivo. Los derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes deben ser reconocidos para poder empoderar a las personas jóvenes, especialmente a las mujeres. Los mecanismos de monitoreo que permiten asegurar la implementación de este tipo de leyes y programas son especialmente necesarios en el caso de los adolescentes dados los altos niveles de resistencia que encuentran al momento de obtener información relevante y servicios adecuados.

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